jueves, 9 de septiembre de 2010

Cotidiano

Otro día comienza …
ya no hay forma de ocultar el sol tras las cortinas,
entonces te despertás y te movés despacio
y me mirás creyendo que no me doy cuenta.
Después recupero tu tacto,
tus besos y buenos días
Obviamente, protesto y me doy vuelta
sabiendo que en un rato
vos también aceptarás mis ceremonias.

...

Hay días que sale el sol y todo parece sencillo
en el álgebra cotidiano casi siempre
dos más dos, es cuatro…
Las dudas suelen ser un desafío
disecando la realidad minuciosamente…
Y creo en la certeza y en la ciencia
Y estoy de pie
Y soy.

Pero hay días…
(ni siquiera grises, ni siquiera helados)
cuando todo se confabula y es adverso
se marcan las ausencias, los silencios sin sentido,
duelen las heridas inmemoriales
y miramos hacia atrás y no entendemos
si somos o nos hacemos todavía.

En estos días necesito tanto creer
en dios, en el amor, en mi,
en que vas a estar ahí
en que todo saldrá bien después de todo…

Y al final estás ahí
y se que todo saldrá bien
y creo en la ciencia y creo en el amor
dos mas dos vuelve a ser cuatro
esta soy yo
Y sale el sol.